¿Qué motivos hacen que la terapia grupal resulte una potente herramienta en el tratamiento de las adicciones?
La terapia grupal en el tratamiento de adicciones resulta especialmente útil por tres aspectos principales.
Romper el aislamiento emocional
En primer lugar, el grupo permite compartir y sentirse identificado con otras personas. El hecho de comunicar necesidades de un modo directo, sin miedo a ser juzgado, rompe con el aislamiento emocional y facilita que cada miembro haga un ejercicio de reflexión al verse reflejado en los demás.
Capacidad de aprendizaje
En segundo lugar, el grupo multiplica la capacidad de aprendizaje. Con él, aumenta el número de interacciones y el tratamiento contempla mucho más que la relación terapeuta-paciente. Este modelo de aprendizaje es más rápido que el de la terapia individual, puesto que existe más variedad y alternativas; esta es una de sus riquezas. Por otro lado, se trata de un aprendizaje inicialmente más cognitivo y, posteriormente, más conductual: la persona interioriza y luego generaliza las conductas aprendidas.
Cambios de conducta
En tercer lugar, la terapia grupal se convierte en un espacio donde es posible hacer ensayos relacionados con los cambios de conducta aprendidos; el grupo se convierte en un “paso intermedio”. La persona dispone de un escenario en el que podrá poner en marcha una nueva praxis de un modo espontáneo. Además, la presión grupal ayuda a fomentar dichos cambios. El formar parte de un grupo facilita el compromiso individual.
Se enviará un email a la Casa Hogar "Yo Pude"